Todos hemos recibido el típico regalo que ni siquiera quien te lo dió lo querría recibir. Aquí te dejamos unas divertidas (y lamentables) situaciones en las que agradecerás que ya puedes pedir una tarjeta de regalo y, por lo tanto, evitarlas.

Cuando te regalan algo a medias

“Me regalaron un chocolate mordido. ¡Ni se aguantaron a no abrir mi propio regalo! Lo tiré a la basura.”

¡¿Qué?! Aunque no lo creas, muchas personas hemos pasado por lo mismo y la verdad es que nos arrepentimos de responder “lo que tú quieras” cuando nos preguntaron “¿qué quieres de regalo de intercambio esta Navidad?”. Pero ¡de los errores se aprende!

 

El peor regalo de último momento

“En un intercambio navideño con los de mi salón, yo hice un hermoso caleidoscopio para un compañero. A mi me tocó una piedra del jardín de la escuela con ojos (mal pintados y con mi propio plumón). Para un regalo de último momento, mejor sí hubiera sido más específica con lo que quería.”

La mejor solución para evitar que la gente se aproveche de tu modesta respuesta de querer algo basado en su criterio, es atreverte a pedir la tarjeta de regalo de tu tienda preferida: https://bit.ly/2JwqN7I.

 

Sobras de comida

“Un amigo alguna vez me dijo que había cocinado para mí unos brownies, pero cuando quise morder uno, ¡estaban como piedra! Casi me rompo un diente. Creo que otro tipo de regalo hubiera estado mejor.”

Con una tarjeta de regalo puedes elegir dónde comprar tus brownies u otros postres recién hechos y disfrutarlos con quien más quieras. Todo apunta a que la tarjeta de regalo es un regalo del futuro para salvarnos de una ida al dentista.

 

La envoltura engañosa

“Mi abuelita es súper ahorradora y siempre reutiliza cajas. En una Navidad, me entregó una caja de galletitas, de esas que son metálicas. Cuando la abrí solamente encontré jabones feos.”

Es mejor preguntarle directamente a tu abuelita si crees que hueles mal. Para evitar que te regalen cosas así, mejor pide tu tarjeta de regalo y consigue lo que más deseas para Navidad.

 

Un regalo indecoroso

“Creo que una vez me vieron cara de usar calzones pocos cómodos y me regalaron una tanga. Lo peor de todo es que ni conocía bien a la persona y tuve que abrir el regalo frente a toda la oficina. El peor oso de la vida.”

 

Jamás dejes al criterio de tu compañera de trabajo tu regalo de intercambio navideño. Lo mejor es pedir una de estas tarjetas de regalo: https://bit.ly/2JwqN7I. Con cualquiera, seguro le atinan. Si no sabes qué tarjeta de regalo es la mejor para ti, entonces resuelve este test: https://bit.ly/3oeATJc. ¡Te ayudará a encontrar la tarjeta de regalo ideal con base en tus gustos y personalidad!

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