Todos hemos participado en un intercambio navideño con amigos, familia o compañeros de oficina, por lo que seguramente has vivido lo que es recibir un regalo terrible; de esos que solo ayudan a reforzar lo que ya sabemos: el mejor regalo es el que cada quien escoge (usando una tarjeta de regalo). Si te puedes identificar con alguna de estas situaciones, entonces te damos la bienvenida al club de los que han recibido regalos chafas.

La indirecta

No hay nada peor que un regalo que pretende ser una guía para ti. Los regalos que invitan a cambiar ciertas formas de ser o hábitos, pueden llegar a ser bastante molestos porque la intención de un regalo debería ser alegrar a la persona, no “cambiarla”. Los libros de autoayuda, jabones y perfumes pueden entrar en esta categoría; lo mejor es evitarlos si no quieres quedar mal con la otra persona (aunque tus intenciones sean buenas).

 

El casi perfecto

Este tipo de regalo se da cuando, de una lista de opciones para regalar, tu eliges alguna pero no logras atinarle al color, talla o material adecuados. Muchas veces es casi imposible mantener tu presupuesto y al mismo tiempo cumplir los requerimientos de un regalo al pie de la letra.

 

El incómodo

Muchas veces regalamos sin considerar los hábitos o costumbres de la persona, como dar una botella de vino a un abstemio o una caja de chocolates a una persona que está procurando bajar de peso. Todos estos regalos pueden ser un detalle fuera de lugar que hasta llega a incomodar. No te arriesgues y mejor da algo seguro regalando una tarjeta de regalo.

 

La aburrida

En esta categoría entran los típicos utensilios de cocina o electrodomésticos. ¿A quién se le ocurrió que esto podría ser un buen regalo? A no ser que estés cambiándote de casa o a punto de casarte, estos regalos son de lo más aburrido en un intercambio navideño. ¡Mejor ponte a pensar qué tarjeta de regalo darle a tu amigo secreto!

 

El egocéntrico

¿Para qué hacer un regalo a otra persona cuando en realidad estás pensando en tus gustos? Mejor evita quedar como el regalador narcisista y no des el típico marco de fotos con una fotografía tuya en él. A pesar de que la persona que te tocó en el intercambio sea tu mejor amigo o tu pareja, no es algo que necesariamente quieras recibir.

 

El repetido

Esto pasa cuando desconocemos lo que una persona ya tiene o le hace falta. Deja un terrible sabor de boca cuando, pudiendo recibir algo nuevo y útil, sea algo que apenas compraste la semana pasada. Que coraje, ¿no?

 

¿Cuántas veces nos han regalado algo que amemos por completo? Mejor líbrate de momentos incómodos, de malas inversiones, o de quedar en el olvido con regalos mal logrados. La mejor solución está en dar una inesperada tarjeta de regalo y cumplir los deseos de la persona. Conoce todas las tarjetas de regalo que puedes regalar y dónde comprarlas en este enlace: https://bit.ly/2JwqN7I

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